Algunas líneas para quienes tengan interés y vocación de asumir lo que pasa y lo que están viviendo y les está pasando a nuestra base de representación y a una gran parte de la sociedad. Sufren está claro. Pero sufren ellos, no nosotros. Es mi intención compartir con Uds. lo que comprendo del momento. De eso se trata la política de interpretar, comprender y actuar sobre el momento histórico, ni antes ni adelante.
Plantarse frente a Milei del
modo en que lo está haciendo el Peronismo, es un error estratégico grave. Criticar
las formas y sostener casi dogmáticamente contenidos que fueron
mayoritariamente rechazados democráticamente por los Ciudadanos, no contagia
políticamente ni tiene resonancia en la sociedad. Equivale a darle la razón en
su identificación de la casta que hizo en el Congreso, que hasta hoy era
innominada y hasta su discurso del 1/03/2024 un significante vacío conde cada
uno podía proyectar lo que creyera, ahí le dio identidad ... los sindicatos y
el peronismo con nombres propios. Gran parte del peronismo (por reflejos, falta
de reflexión, torpeza o miedos) está yendo por ese lado. Existe la oportunidad de construir una
posición distinta.
El Gobierno abrió un espacio
para discutir cuestiones de fondo: democracia, mercado, desarrollo, federalismo,
coparticipación, trabajo, jubilaciones, apertura al mundo. Se materialicen o no
los acuerdos, la discusión es esa y no debemos darle la espalda. Al contrario,
tenemos que estar ahí aportando lo que creemos.
Los objetivos políticos del Gobierno,
ganar tiempo, dividir opositores, etc. no nos deben nublar la vista.
El Peronismo debe estar en
ese debate. Frente a este fenómeno que es más que un hecho político, se hace
necesario sí o sí reflexionar que nos pasó, reflexionar sobre el nuevo tiempo,
como generar opciones frente a la definición de UNICA ALTERNATIVA que plantea
el Gobierno.
Tenemos pendiente, reflexionar,
asumir, generar autocrítica hasta hoy ausente de manera colectiva, hasta que
ello no ocurra menos podemos ofrecer alternativas. Y animarnos a la
necesaria actualización , a discutir más sobre el fondo, que hace mucho
tiempo en el peronismo no discutimos, repetimos, maquillamos, nos
acomodamos, pero no profundizamos. Los
tiempos son distintos y la velocidad de los cambios requieren de esa
profundización. Nosotros debemos hacerlo es un imperativo y en este desafío pensar
por ejemplo, en lo que representa,
significa y como llegar a la Justicia
social en este mundo y en esta Argentina, y abandonarla como “frase hecha” que
resulta cómoda e ir al fondo de su sentido, potencia, y como conseguirla, que
para nada es abandonar los principios sino salir del recitado doctrinario que
resulta cómodo, pero a la vista está que nos ha atrasado y nos atrasa el no
abordarlo con la profundidad y seguimos salteando, esquivando por diversas razones que
en otro momento podemos compartir. Y como éste todos los temas que hacen a la
realidad nacional en este tiempo. Es el nuevo contexto histórico, el que nos
llama. A lo nuevo hay oponerle y ofrecer también lo nuevo. En realidad, quedar aferrados a lo que fuimos
y no ponernos de frente a lo que debemos ser y representar, en ésta una nueva
época, hace tambalear nuestra identidad y vigencia. Así que este tiempo es vital,
comprender y caracterizar a la sociedad y de ahí desde nuestra visión, actualizados
salir al encuentro.
A este Gobierno no lo va a
desgastar el debate político, lo va a desgastar la opinión pública en la medida
que la situación socioeconómica se deteriore y la reactivación no llegue. Ahora
bien, si seguimos esperando que la sociedad se ahogue más (como opción de
deterioro del gobierno) somos responsables del ahogo. Y es tan cruel, esperar
el ahogo como el que toma las medidas para ahogar. Frente a esta realidad se
hace necesario tomar el riesgo. No hay que gastar pólvora criticando los modos
y apelando sólo al pasado.
Si se habilita una instancia
para discutir cuestiones de fondo, no hay que patear la mesa, sino poner más
temas arriba. ¿La oferta del Gobierno gira exclusivamente en torno a un pacto
fiscal? No reculemos: incorporemos, crecimiento con distribución, educación, actualización laboral, nuevo
sistema de salud y pobreza etc. etc.
Tenemos que dejar de
expresar deseos, falencias o solamente relatar realidades duras por las inconsistencias
del Gobierno y empezar a construir y comunicar certezas.
Que Milei sea, incuestionablemente,
un buen intérprete de la realidad y de un sistema político obsoleto, no implica
que sea el líder adecuado para la Argentina que viene. Ahí tenemos que entrar
nosotros. Renovados, actualizados expresando alternativas, eso alternativas.
Con más realismo, menos frases hechas y dogmas vacíos. Y plantear claramente ¿COMO LAS HACEMOS? Depende de Nosotros.

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