sábado, 2 de noviembre de 2024

La Educación Pública sujeto político emergente de este tiempo.

Tiempo de lectura 6 minutos. 

UN INTENTO DE MIRAR para VER y de ahí COMPRENDER y ACTUAR. Principio elemental de la POLITICA.

EL SISTEMA DE EDUCACION PUBLICA EMERGE COMO EL NUEVO SUJETO ACTIVO DE LA POLITICA NACIONAL.

Algunas de las dificultades para el gobierno suelen emerger cuando la naturaleza de las cuestiones en disputa genera una unificación de la opinión pública en una posición de disconformidad que permite una convergencia transitoria de las fuerzas opositoras que se manifiesta en el Parlamento. En un tono menor, esto ocurrió con el rechazo al decreto de necesidad y urgencia que incrementaba los fondos reservados de la SIDE, cuyo único valor reside en el hecho simbólico de haber sido el primero y hasta ahora único caso en los 40 años transcurridos de la restauración de la democracia.


Mayor trascendencia adquirió la controversia desencadenada a partir del veto gubernamental a la ley de movilidad de los haberes jubilatorios, cuando Milei ratificó su orden de prioridades y confirmó que el déficit cero está por encima de la variación negativa en las encuestas, pero algo mucho más relevante sucedió con la ley de financiación de las universidades públicas, cuyo veto encontró un rechazo mayoritario en la opinión pública.

 

En las encuestas sobre imagen de las instituciones las universidades públicas, y muy especialmente la Universidad de Buenos Aires, son la institución mejor valorada de la Argentina. Para que quede claro que esa valoración no tiene nada que ver con preferencias ideológicas conviene acotar que el segundo lugar en ese ranking de imagen positiva corresponde hoy las Fuerzas Armadas, que hace 40 años ocupaban el último puesto.  

La movilización del miércoles 2 de octubre, que sólo en la ciudad de Buenos Aires juntó más de 200.000 personas, revela la dimensión de un fenómeno colectivo que trasciende la coyuntura política y excede la problemática puntual del presupuesto universitario. Es el fondo de la cuestión, no el formato, ni los intereses, ni los rectores, ni los profesores, ni los privilegios, ni las auditorías,   lo que está en juego… QUE ES LA EDUCACIÓN COMO HERRAMIENTA EMANCIPADORA….  

En esta oportunidad la movilización no tuvo el alcance que tuvo la anterior del 23 de abril, que fue la más numerosa realizada en la ciudad de Buenos Aires en la historia política de los últimos 40 años, sólo comparable al cierre de campaña de Raúl Alfonsín e Italo Luder en la Avenida 9 de julio en octubre de 1983, pero concentró sí una multitud equivalente a la congregada en junio de 2008 frente al Monumento a los Españoles en el conflicto desatado por la resolución 125.

UN NUEVO CONSENSO

La analogía no es para nada ociosa. Las movilizaciones del 2008 contra la resolución 125, en las que convergieron el sector agropecuario y las clases medias urbanas de las grandes ciudades,  con la participación de decenas de miles de manifestantes que nunca habían visto de cerca una vaca y menos ensuciarse los pies por trabajar la tierra, carecieron de consecuencias políticas inmediatas, pero patentizaron el divorcio entre el gobierno de Cristina Kirchner y el sector productivo tecnológicamente más avanzado e internacionalmente más competitivo de la economía, simbolizaron la reaparición en el escenario de las provincias, y por ende de la Argentina Federal, y fueron el punto de partida de un incipiente consenso nacional sobre la relevancia de la agroindustria como factor determinante para el desarrollo.

Las actuales movilizaciones por el presupuesto universitario, que como aquellas de 2008 tampoco tienen hoy canalización política y, por lo tanto, no impactan decisivamente en la coyuntura, reflejan la aparición de un, sujeto político colectivo, un nuevo consenso mayoritario en la sociedad acerca del valor estratégico de la educación pública  como instrumento de movilidad social ascendente.

 

Ese consenso, que recoge un mandato cultural hondamente arraigado en nuestro pueblo desde la ola migratoria de fines del siglo XIX, amplificado desde 1945 con el advenimiento del peronismo, está potenciado por una exigencia derivada de los incesantes cambios tecnológicos propios de la irrupción de la era del conocimiento, que establece una relación indisoluble entre el mundo de la educación y el mundo de la producción y del trabajo. Independientemente del resultado de esta discusión sobre el presupuesto universitario, lo cierto es que el desafío de la educación ha llegado para quedarse en la agenda política argentina.

Pero esta instalación de la problemática educativa en la agenda pública presenta otra arista aún más relevante: si bien se trata de una demanda transversal, que recorre todos los sectores sociales, es un requerimiento que tiene como principal protagonista a la juventud de las clases medias, que representan el principal sujeto social de la sociedad del conocimiento, o sea de la economía del futuro, así como ocurría con la clase obrera en la sociedad industrial.

Será cuestión de poder canalizar e interpretar a ese sujeto político juvenil, como emergente de una rebelión que perfore por su peso las ideologías atadas   a consignas vacías de contenidos.

Un gran desafío por delante. ¡Siempre Adelante¡ propio de la naturaleza de nuestra concepción política.  

No hay comentarios: