Queridos compañeras/os, ante todo algo que todos sabemos a esta altura, “ hace bien sentir” que
las devoluciones en el marco de la relaciones humanas, no son sólo de cortesía o respeto sino que son
una muestra de compromiso con nuestras emociones que son las que nos mueven y
suelen calmar la ansiedad o la angustia por ver lo que vemos, y no encontramos
esa luz que nos guíe. En tiempos turbulentos, hostiles, y donde la duda y el desencanto, aparecen con más
fuerza y convierten a todo en racional, dejando atrás la fuerza del arrojo, el
riesgo y la provocación. Enturbiada a su vez por el proceso electoral que hace del blanco, negro y viceversa. Es probable
también, que escribiendo pueda esconder con elegancia mi ilimitada ignorancia, pero
puede ser una vía para el reencuentro con nuestras verdades más sentidas y a su vez tan básicas, que hasta suelen
parecerse a las Utopías, como aquellas
de Tomas Moro en su pelea por una fe de carne y hueso. Esa misma de carne y hueso, que pudieron encarnar Perón y Evita, a quienes hoy recordamos, en el folklore partidario, más como una efemérides que como un día que nos permita volver a abrazar a los cabezas negras, no para que nos sean útiles sino por el contrario para poder servirlos, y entonces ponernos en el último lugar de la fila… Y recordar y reinventarnos en esta nueva sociedad, con modelos nuevos de comunicación y categorías sociológicas reconfiguradas por esos avances, pero con los viejos problemas de siempre, que hicieron nacer a los movimientos de personalidad popular como el nuestro
Sepan que no lo hago desde la ingenuidad que me
ponga en comodidad literaria, sino desde la reflexión que entusiasme y que sea
lo suficientemente útil, en especial para las generaciones de jóvenes que están comprometidos en este futuro, para poder
con las herramientas que provee el sistema político,convocar, escuchar, avanzar, construir, generar confianzas,
despertar voluntades, acumular virtudes, resolver debilidades, dar el verdadero
espacio a nuestras ambiciones, pero por sobre todas las cosas intentar ser
consecuentes, y tender hacia el testimonio de lo dicho con lo hecho ( léase
tender, es un camino, que en mi experiencia no he podido recorrer todo su
trayecto…..siempre falta, y eso lo hace atractivo, sino pierde el encanto y la
propia fantasía).
Creo en mí,
y sobre todo en la franqueza y buena fé de todos y cada uno de los compañeros que abrazamos esta causa , reitero en especial las generaciones entrantes, donde los andariveles que tenemos son los mismos o
muy parecidos, y eso nos permite, juntar para acumular fuerzas una vez reflexionadas
para” hacer y hacer” lo que sea necesario para cumplir los objetivos, a como de
lugar dentro del impiadoso sistema político, en el que estamos sumergidos y que
somos parte más o menos de su estadío, de baja estatura, pero creo que vemos y sabemos que sólo salimos con
grandeza. La personalidad de Nuestro Pensamiento es conquistar en el espacio
de la política, el corazón de nuestros semejantes con la sencillez de la "
grandeza".
Grandeza
que encarnada, en el contexto histórico, en el ser humano situado,
concreto, que trabaja, sufre, vive, la hace a la grandeza un
fenómeno político, pues se refiere no al hombre solo, sino al hombre en su
comunidad no alejado de ella. Esa grandeza, que encarnó el Peronismo y que lo
encarna, aunque veamos con nubes en la retina, no es abstracta,
destinada a un ser indeterminado, sino todo lo contrario, una Grandeza que es
en sí misma conciencia histórica, del hombre que cotidianamente vive y en
especial con mayor énfasis y necesidad en los pobres, que no son una categoría
sociológica, o una división de una clase social, sino que son quienes
ostentan el adjetivo de “marginados” y que su destino de seguir el mundo
en esta dirección implica la desintegración de la integridad humana.
A esa Grandeza, fuimos
convocados cuando abrazamos esta causa, unos antes, otros durante y otros
después, no importa cuando, sino cómo esa Grandeza, convertida en Proyecto
Nacional, nos siga perturbando hasta no poder encontrar ese destino
común. Sino la política habrá sido un paso sencillo de cómoda convivencia .
Es esa misma grandeza que Perón , junto a Evita legaron hace más de 70 años y que está intacta, a pesar de la violencia,la
negación, el intento de olvido , el plagio,
la traición , los impostores de siempre, los usurpadores, porque esos corazones donde
caló profundamente son y serán millones muy a pesar del paso del tiempo. Esa es
la verdadera muestra de la “grandeza” que cosecha reciprocidad, que es la mejor
recompensa en esta noble actividad.
“Lo único que debemos hacer es adquirir plena
conciencia del poder que poseemos y no olvidarnos de que nadie puede hacer nada
sin los semejantes, que nadie puede hacer tampoco nada que no quiera nuestro
pueblo. ¡Sólo basta que los pueblos nos decidamos a ser dueños de nuestros propios destinos! Todo lo demás es cuestión de enfrentar al
destino.” Evita.
A esta grandeza nos debemos en cada lugar,
donde nos toque, para ser mejores y constructores del cambio que nuestros
semejantes necesitan. Hay mucho por hacer y solamente hay que bajar la guardia
para extender los brazos.
Un Abrazo
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