sábado, 30 de septiembre de 2017

El Peronismo la Grandeza y Nosotros.

Queridos compañeras/os, ante todo algo que todos  sabemos a esta altura, “ hace bien sentir” que las devoluciones en el marco de la relaciones humanas,  no son sólo de cortesía o respeto sino que son una muestra de compromiso con nuestras emociones que son las que nos mueven y suelen calmar la ansiedad o la angustia por ver lo que vemos, y no encontramos esa luz que nos guíe. En tiempos turbulentos, hostiles, y   donde la duda y el desencanto, aparecen con más fuerza y convierten a todo en racional, dejando atrás la fuerza del arrojo, el riesgo  y la provocación. Enturbiada a su vez por el proceso electoral  que hace del blanco, negro y viceversa. Es probable también, que escribiendo pueda esconder con elegancia mi ilimitada ignorancia, pero puede ser una vía para el reencuentro con nuestras verdades más sentidas y  a su vez tan básicas, que hasta suelen parecerse a las  Utopías, como aquellas de Tomas Moro en su pelea por una fe de carne y hueso. 



Esa misma de carne y hueso, que pudieron  encarnar Perón y Evita, a quienes hoy recordamos, en el folklore partidario, más  como una efemérides que como un día que nos permita volver a abrazar a los cabezas negras, no para que nos sean útiles sino por el contrario para poder servirlos, y entonces ponernos en el último lugar de la fila… Y recordar y reinventarnos en esta nueva sociedad, con modelos nuevos de comunicación y categorías sociológicas reconfiguradas por esos avances, pero con los viejos problemas de siempre, que hicieron nacer a los movimientos de personalidad popular como el nuestro
Para nada es escribir sobre lo abstracto y con ello buscar escapar de lo concreto y terrenal, al contrario es apelar a lo que somos o aspiramos a ser, y con esa plataforma  gigante que  es el Peronismo, que vive en el corazón no solo de los mayores sino en los jóvenes sin historia, porque el Peronismo no es otra cosa que una interpretación de permanente vigencia con acción transformadora,  en la historia de la Argentina. Somos eso, conciencia de lo actual, y al ser concientes de eso, somos personajes relevantes para producir cambios. Y es acá donde cada uno de nosotros debe si así lo quiere ser un líder en su espacio de pertenencia, con las “habilidades y capacidad de maniobra que nos brinda el manual” para que eso junto a otros, sea masa crítica y de allí construcción colectiva, y ese ejército armado de vocación y compromiso se apreste a dar batalla, con los defectos e impurezas propias de nuestra categoría humana, pero con nuestras banderas altas o selladas a fuego en el corazón que nunca dejan de ser actuales.
 Sepan que no lo hago desde la ingenuidad que me ponga en comodidad literaria, sino desde la reflexión que entusiasme y que sea lo suficientemente útil, en especial para las generaciones de jóvenes que están comprometidos en este futuro,   para poder con las herramientas que provee el sistema político,convocar, escuchar,  avanzar, construir, generar confianzas, despertar voluntades, acumular virtudes, resolver debilidades,  dar el verdadero espacio a nuestras ambiciones, pero por sobre todas las cosas intentar ser consecuentes, y tender hacia el testimonio de lo dicho con lo hecho ( léase tender, es un camino, que en mi experiencia no he podido recorrer todo su trayecto…..siempre falta, y eso lo hace atractivo, sino pierde el encanto y la propia fantasía).
Creo en mí,  y sobre todo en la franqueza y buena fé de todos y cada uno  de los compañeros que abrazamos esta causa , reitero en especial las generaciones entrantes, donde  los andariveles que tenemos son los mismos o muy parecidos, y eso nos permite, juntar para acumular fuerzas una vez reflexionadas para” hacer y hacer” lo que sea necesario para cumplir los objetivos, a como de lugar dentro del impiadoso sistema político, en el que estamos sumergidos y que somos parte más o menos de su estadío, de baja estatura, pero creo que vemos  y sabemos  que sólo salimos con grandeza. La personalidad de Nuestro Pensamiento  es conquistar en el espacio de la política, el corazón de nuestros semejantes con la sencillez de la " grandeza".
 Grandeza que encarnada, en el contexto histórico, en el ser humano situado, concreto, que trabaja, sufre, vive,  la hace a la grandeza  un  fenómeno político, pues se refiere no al hombre solo, sino al hombre en su comunidad no alejado de ella. Esa grandeza, que encarnó el Peronismo y que lo encarna, aunque veamos con nubes en la retina, no es  abstracta, destinada a un ser indeterminado, sino todo lo contrario, una Grandeza que es en sí misma conciencia histórica, del hombre que cotidianamente vive y en especial con mayor énfasis y necesidad en los pobres, que no son una categoría sociológica, o una división de una clase social, sino que son quienes  ostentan el adjetivo de “marginados”  y que su destino de seguir el mundo en esta dirección implica la desintegración de la integridad humana.
A esa Grandeza, fuimos convocados cuando abrazamos esta causa, unos antes, otros durante y otros después, no importa cuando, sino cómo esa Grandeza, convertida en Proyecto Nacional, nos siga perturbando  hasta no poder encontrar ese destino común. Sino la política habrá sido un paso sencillo de cómoda convivencia .

Es esa  misma grandeza que Perón , junto a Evita legaron hace más de 70 años y que está intacta, a pesar de la violencia,la negación, el intento de olvido , el plagio,  la traición , los impostores de siempre, los usurpadores,  porque esos corazones donde caló profundamente son y serán millones muy a pesar del paso del tiempo. Esa es la verdadera muestra de la “grandeza” que cosecha reciprocidad, que es la mejor recompensa en esta noble actividad.
“Lo único que debemos hacer es adquirir plena conciencia del poder que poseemos y no olvidarnos de que nadie puede hacer nada sin los semejantes, que nadie puede hacer tampoco nada que no quiera nuestro pueblo. ¡Sólo basta que los pueblos nos decidamos a ser dueños de nuestros propios destinos! Todo lo demás es cuestión de enfrentar al destino.” Evita.
A esta grandeza nos debemos en cada lugar, donde nos toque, para ser mejores y constructores del cambio que nuestros semejantes necesitan. Hay mucho por hacer y solamente hay que bajar la guardia para extender los brazos.
Un Abrazo

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